Coleccionando situaciones,
decidiendo imprevistos,
releyendo libros nuevos, regalados.
Te murmuro secretos
mientras disfrutas cocktails en la alberca
con un cobarde que
igual que tú
reciben el regalo del cielo y el mar
unidos
mientras fumo en la cama.
Me consumo en espiral,
me apago en el centro,
muero en mi.
Cansado de que las mujeres
no se den cuenta de que a los hombres
nos gustaría poder llorar igual.
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