domingo, 6 de junio de 2010

Aquella noche de hace tres años

De inmediato reconocí
cuando tu ojos perdieron
aquel brillo de confianza
que ya se extrañaba.

Nadie te volvió a ver igual,
te diste cuenta
mientras seguías sudando
pero ya no pudiste evitarlo.

Y quizá lo volverías a hacer:
Asesinar las pocas cosas que viven dentro de ti
por otro momento de descontrol.

No hay comentarios:

Publicar un comentario